Cuando veo o leo las noticias sobre la ya famosa Gripe A, me pregunto si los medios de comunicación se dedican verdaderamente a informar, o están más por la labor de alarmar. De modo que es tanto revuelo que se está montando con este tema que ya empiezo a ver hasta donde puede llegar la estupidez humana, sino vean el siguiente vídeo donde explican como se tiene que poner una mascarilla.
¿Hasta dónde puede llegar la estupidez humana? Ya lo dijo Albert Einstein: “Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro.”
Incluso el profesor Carlo Maria Cipolla ha estudiado el controvertido tema de la estupidez exponiendo su famosa Teoría de la Estupidez donde se encuentran las leyes fundamentales de la estupidez:
1. Siempre e inevitablemente cualquiera de nosotros subestima el número de individuos estúpidos en circulación
2. La probabilidad de que una persona dada sea estúpida es independiente de cualquier otra característica propia de dicha persona
3. Una persona es estúpida si causa daño a otras personas o grupo de personas sin obtener ella ganancia personal alguna, o, incluso peor, provocándose daño a sí misma en el proceso.
4. Las persona no-estúpidas siempre subestiman el potencial dañino de la gente estúpida; constantemente olvidan que en cualquier momento, en cualquier lugar y en cualquier circunstancia, asociarse con individuos estúpidos constituye invariablemente un error costoso.
5. Una persona estúpida es el tipo de persona más peligrosa que puede existir.
La verdad no se cual es el beneficio de esta alarma pero lo que sé es que la Gripe A ha conseguido eclipsar al mundo de modo que los medios hace oídos sordos sobre las millones de personas que todavía mueren en el mundo por enfermedades curables como por ejemplo una que conocemos todos como es la gripe normal.































Escrito el Jun 7th, 2009 a las 20:16
[...] Si la campaña del Parlamento Europeo no te han animado a votar, quizás necesitas otro tipo anuncio más acorde a los tiempos que vivimos y a la inteligencia que nos rodea. [...]